Guieldu en el Festillingües

Avilés

Las lenguas minorizadas llenaron La Grapa de música, literatura y creación. Guieldu sonó en casa

El Fes­ti­llin­gües ocu­pó duran­te cua­tro días La Gra­pa de Avi­lés, con una pro­gra­ma­ción que mez­cló músi­ca, lite­ra­tu­ra, talle­res, tea­tro, deba­tes y dis­tin­tas for­mas de acer­car­se a las len­guas y cul­tu­ras mino­ri­za­das. Para noso­tros tenía ade­más un ali­cien­te espe­cial: el sába­do toca­ba tocar en casa, den­tro de un fes­ti­val que pone en el cen­tro una par­te fun­da­men­tal de nues­tra pro­pia identidad.

La par­te musi­cal ya había comen­za­do el vier­nes con Mes­tu­ra y Rubén Bada. Al día siguien­te, la pro­gra­ma­ción con­ti­nuó des­de por la maña­na con mesas, talle­res y acti­vi­da­des alre­de­dor de las len­guas. Entre ellas estu­vo el taller de crea­ción musi­cal de nues­tra ami­ga Vero Rubio, una de esas pro­pues­tas que recuer­dan que una len­gua no solo se con­ser­va: tam­bién sir­ve para crear cosas nuevas.

Y unas horas des­pués nos toca­ba a noso­tros cerrar la jor­na­da musical.

Un momento de la actuación de Guieldu en el Festillingües de Avilés, en octubre de 2026

Tocar en casa siem­pre impo­ne y, a la vez, arro­pa de una mane­ra dis­tin­ta. La Gra­pa, la anti­gua pla­za del pes­ca­do que hoy faci­li­ta el acce­so al cen­tro Nie­me­yer, es un espa­cio sin­gu­lar de Avi­lés y tie­ne algo espe­cial ver­lo ocu­pa­do por acti­vi­da­des cul­tu­ra­les. Es uno de esos luga­res que qui­zá podrían tener toda­vía más vida duran­te el año, y que un fes­ti­val se atre­va a lle­nar­lo de pro­pues­tas duran­te varios días demues­tra todo lo que pue­de hacer­se cuan­do se apro­ve­chan los luga­res que tene­mos en la villa.

Es cier­to que es un espa­cio redu­ci­do, así que nues­tro con­cier­to se movió en las dis­tan­cias cor­tas, lejos de algu­nos «gran­des esce­na­rios» que nos aco­gie­ron duran­te el verano. El públi­co esta­ba repar­ti­do entre las sillas de las pri­me­ras filas y quie­nes pre­fe­rían que­dar­se de pie al fon­do. Ese for­ma­to más cer­cano nos lle­vó tam­bién por el lado más atmos­fé­ri­co de Guiel­du, dejan­do que algu­nos temas res­pi­ra­ran con otra calma.

Concierto de Guieldu en Avilés dentro de la programación del Festillingües 2026 que tuvo lugar en La Grapa.
Susana Sors, cantante de Guieldu en un momento del concierto en La Grapa de Avilés.

La rela­ción con la len­gua tam­bién for­mó par­te del dis­cur­so musi­cal. Nues­tros temas can­ta­dos son mayor­men­te en astu­ria­nu, no como una decla­ra­ción de inten­cio­nes, sino por­que es la len­gua en la que nos sale can­tar y a la vez for­ma par­te de nues­tra iden­ti­dad. En un fes­ti­val dedi­ca­do pre­ci­sa­men­te a las len­guas mino­ri­za­das era inevi­ta­ble pen­sar en ello. El astu­ria­nu sigue sin tener esta­tus ofi­cial en Astu­ries, mien­tras que el miran­dés, su parien­te más cer­cano al otro lado de la fron­te­ra, está reco­no­ci­do ofi­cial­men­te en Por­tu­gal des­de 1999.

Esa cone­xión apa­re­ce tam­bién en nues­tra músi­ca. Anguei­ra, por ejem­plo, par­te de una melo­día popu­lar de Miran­da do Dou­ro, en un terri­to­rio don­de sigue viva una varian­te del astur­leo­nés. No hace fal­ta bus­car dema­sia­do para encon­trar esos pun­tos de contacto.

Pablo tocando el didgeridoo en el concierto de Guieldu. Avilés, octubre 2026.
Héctor Aneiros tocand el tin whistle durante la actuación de Guieldu en el Festillingües.

Y aun­que el tono del con­cier­to era otro, como sue­le pasar cuan­do toca­mos, la músi­ca tam­bién lle­vó al baile.

Cuan­do sona­ron los pri­me­ros acor­des de Óise l’I­xu­xú, hubo quien se arran­có a bai­lar las muñei­ras del set. Poco des­pués se for­mó la dan­za, el bai­le en corro tan liga­do a la tra­di­ción astu­ria­na y espe­cial­men­te vivo en Avi­lés. Jóve­nes y mayo­res com­par­tien­do los pasos, sin dema­sia­das expli­ca­cio­nes y sin que nadie tuvie­ra que decir­les que aque­llo tam­bién for­ma­ba par­te del concierto.

Son momen­tos peque­ños, pero pro­ba­ble­men­te sean los que mejor expli­can por qué tie­ne sen­ti­do hacer músi­ca así.

Rubén Cadenas a la batería de Guieldu en el concierto de Avilés, en octubre de 2026.

El Fes­ti­llin­gües habla­ba duran­te todo el fin de sema­na de len­guas, de crea­ción y de cul­tu­ra. Noso­tros lle­ga­mos el sába­do para poner músi­ca a todo eso y aca­ba­mos encon­trán­do­nos con algo toda­vía más sen­ci­llo: gen­te can­tan­do, bai­lan­do y reco­no­cién­do­se en lo que esta­ba pasan­do delan­te del escenario.

Tocar en casa tie­ne algo de eso. No hace fal­ta expli­car dema­sia­do quién eres cuan­do par­te de lo que lle­vas en las can­cio­nes ya está alrededor.

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Vídeo y Fotos del Concierto

© Fotos: Nacho G.S.

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