Guieldu vuelve al Cachu Fest de Trabáu
Degaña
Regresamos al Cachu Fest de Trabáu, en homenaje a Rosa Cunqueira.
El Cachu Fest nació en 2023 del esfuerzo colectivo de La Guarida del Cunqueiro y Espacio Tormaleo, con el empeño de un puñado de personas convencidas de que el suroccidente asturiano merecía su propia cita cultural. Entre esas personas, con un papel muy destacado, estaba Rosa Cunqueira, alma de La Guarida del Cunqueiro y Mujer Rural de Asturias en 2022, que dedicó buena parte de su energía a que la tradición de este territorio —su artesanía, su lengua, su memoria— no se perdiera.
En Guieldu tuvimos la suerte de formar parte de aquella primera edición, y fuimos testigos de esa energía que Rosa era capaz de contagiar. Por eso, cuando semanas más tarde llegaron las noticias del trágico accidente que se llevaría su vida meses después, la pérdida la sentimos muy de cerca.


El testigo lo recogió su hijo Vítor, que ha continuado —con esa misma tenacidad que aprendió en casa— la labor de dinamizar y dar valor a su tierra. Y así, en septiembre de 2025, llegó la segunda edición del Cachu Fest: no como una simple continuación, también como un homenaje a la mujer que tanto hizo por la cultura del sur-occidente. Que nos volvieran a llamar para formar parte de esa cita fue, para Guieldu, un auténtico honor.

El sábado por la noche fue nuestro turno. Compartimos escenario con bandas excelentes: el trío Picarós abrió a las nueve, nuestros amigos de BREO tomaron el relevo, y antes de nosotros, De Ninghures. Lo que empezó como un cartel de conciertos fue derivando, según avanzaba la noche, en algo más parecido a una fiesta compartida: en más de un momento, los propios músicos de las bandas que ya habían tocado se mezclaron con el público para bailar y aplaudir, borrando esa línea invisible que normalmente nos separa. También ayudó a animar la noche Santi Galguera, que en la tarde impartió talleres de baile asturiano.
Guieldu estábamos programados para la una y media de la madrugada, pero varios contratiempos fueron acumulando retraso tras retraso, y no subimos al escenario hasta las tres. Lejos de restarle fuerza a la noche, el ambiente se mantuvo por todo lo alto.

Como no podía ser de otros modo, nuestro entusiasmo llegó intacto a esas horas gracias al buen ambiente que ya venían dejando las bandas anteriores y el público respondió. Trabáu, a esas alturas de la madrugada, ya no distinguía entre quien tocaba y quien bailaba: todo era una misma fiesta, una misma manera de celebrar lo que Rosa llevaba años defendiendo..
Trabáu sigue siendo, gracias a ese esfuerzo colectivo que Rosa ayudó a encender, ese pequeño gran epicentro cultural del suroccidente asturiano. Y la música, una vez más, ayudó a que su nombre siguiera sonando.
Vídeo y Fotos del Concierto
© Fotos: Eire Comunicación








